sábado

La posibilidad de una isla, de Michel Houllebecq



Leì este libro durante el verano por que lo encontrè en una biblioteca minicipal y como es un libro que no me comprarìa por el precio decidì llevarmelo a ver que pasaba. Algo pasò. Y pasò que por momentos pensè en si este tipo no tendrà razòn...y por momentos tambièn me pareciò un exeso de neuronas para crear un futuro posible lleno de soledad y vacìo, justificado por la estupidez del hombre de hoy...o de siempre.
Sè que algunos les parece una especia defreak resentido y esas cosas de la crìtica, pero no hay ninguna duda que tiene una escritura y un pensameinto que no pasan desapercibido. Lo prueba el boom que causaron sus libros en Europa por lo que me enterè hace poco. Y tambièn vengo a saber que està la pelicula y el gran Iggy Pop sacò unas canciones inspiradas en este libro. Algo màs?.
Si alguien tiene alguna data de otros libros que la pase para este lado de la red.


A veces me tomo el trabajo de pasar algunas cosas que leo y me atraen en ese momento de libros, canciones, revistas o lo que ande por ahì.


Del libro la posibilidad de una isla de Michel Houllebecq:

Mi vida, vida mìa, mi antiquisima vida,
Mi primer deseo mal curado,
Mi primer amor disminuido,
He tenido que volver.

He tenido que conocer
Lo mejor que hay en la vida
Dos cuerpos que disfrutan su felicidad
Uniendose y renaciendo sin fin

En completa dependencia
Comparto el temblor del ser
La vacilación de desaparecer,
El sol que azota el lindero.

Y el amor, en el que todo es facil,
Donde todo se dà al instante:
Existe en mitad del tiempo
La posibilidad de una isla.



“Los acantilados dominan el mar desde una abzurda verticalidad, y el sufrimiento de los hombres no tendrà fin. En primer plano veo las rocas, cortantes y negras. Màs lejos, ligeramente pixelada en la pantalla, una superficie borrosa, indistinta, que seguimos llamando mar, y que antaño fuè el Mediterraneo. Unos seres avanzan en primer plano, caminando por el borde los acantilados, como hacìan sus antepasados hace siglos, pero no son tantos y estàn màs sucios. Tienen un empeño desesperado, intentan reagruparse, forman hordas, jaurías. Su parte frontal es una superficie en carne viva, roja, desnuda, comida por los gusanos. Se estremecen de dolor al màs mìnimo soplo de viento, que arrastra polvo y arena. A veces se arrojan unos sobre otros, se enfrentan, se hieren con golpes y palabras. Poco a poco se separan del grupo, su andar se vuelve màs lento, caen de espaldas, elastica y blanca, su espalda resiste el contacto con la roca, parecen entonces tortugas panza arriba. Insectos y pajaros se posan sobre la superficie de carne desnuda, ofrecida al cielo, la picotean y la devoran, las criaturas sufren durante cierto tiempo y después se quedan inmoviles. Los demàs, a pocos pasos, siguen son sus luchas y us maniobras. De vez en cuando se acercan a contemplar la agonìa de sus compañeros, en esos momentos, su mirada solo expresa una curiosidad vacìa”.

“…cada vez que pensamos demasiado en el pasado, que volvemos una y otra vez sobre un episodio doloroso, y el psicoanalisis se reduce a poco màs que eso, incrementamos la posibilidad de reproducirlo. En lugar de avanzar, nos echamos tierra encima. Cuando sufrimos por una pena, una decepciòn, algo que nos impide vivir, tenemos que empezar por mudarnos de casa, quemar las fotos, evitar hablar de ello. Los recuerdos inhibidos se desvanecen, puede llevar su tiempo, pero acaban por desaparecer. La red se desactiva”.

“Supongo que los revolucionarios son aquellos capaces de asumir la brutalidad del mundo y responderle con mayor brutalidad todavía. Sencillamante yo no tenìa esa clase de valor. Pero era ambicioso, puede que en el fondo los decoradores sean màs ambiciosos que los revolucionarios. Antes de Duchamp, la meta final del artista era proponer una visiòn del mundo personal y exacta a la vez, es decir, capaz de despertar la emociòn, y ya era una ambiciòn enorme. Despuès de Duchamp, el artista no se conformaba con proponer una vision del mundo, intenta crear su propio mundo, es, literalmente, el rival de Diòs. Yo soy Diòs en mi sotano. He decidido crear un mundo pequeño, facil, donde solo hay felicidad. Soy perfectamente conciente del aspecto regresivo de mi trabajo, se que se puede comparar con la actitud de esos adolescentes, que en lugar de enfrentarse a los problemas de la adolescencia, se abisman en su colecciòn de sellos, su herbolarios o cualquier otro mundo pequeño, tornasolado, limitado y de vivos colores. Nadie se atreverìa a decirmelo a la cara, tengo buenas crìticas de la mayoría de los medios europeos, pero leì el desprecio de la chica que vino del Departamento de Artes Plàsticas. Era delgada, iba vestida de cuero blanco, tenìa la tez casi de color humo, era muy sexual, enseguida me dì cuenta de que me consideraba una especie de niñito lisiado y muy enfermo Tenìa razòn: soy un niñito lisiado, muy enfermo, que no puede vivir. No puedo asumir la brutalidad del mundo, sencillmante, no lo consigo”.

jueves

Tapas del sello Blue Note.

Direcciòn para ver màs tapas:

http://www.pixagogo.com/7180565202