Me alejo de los hombres no por miedo, ni para prevenir un ataque de furia de mis nuevas emociones explotando a cada rato.
No me siento solo si hay un rìo, o una familia allà a lo lejos preprando el almuerzo. No me siento solo si el viento del mediodìa me acaricia o las islas, màs allà me sugieren otros estados del alma.
Yo no estoy solo, todo lo que me rodea està conmigo.

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