martes

Laura

A Laura hace mucho que no la veo. Aparece en la terminal de colectivos con un bolso de animal print y un gamulan viejo. Sigue linda y lleva el flequillo cortado al raz de las cejas como la mayorìa de las chicas de hoy. Tiene los ojos hinchados, recien se despierta. Tiene apenas veintidos años y un niño de tres. Cuando se enterò del embarazo no dudò en volverse al pueblo a vivir a la casa de sus padres y dejò el primer año del profesorado de historia. Recien ahora està retomando su carrera en una ciudad cercana.
-Hola, como va tanto tiempo?
-Hola…que hacès- sonrìe por que sabe que està un poco dormida todavìa. Y revuelve en el bolso buscando el boleto.
-Estoy re dormida- me dice y yo estoy cargandome el mochilòn al hombro. No sè por que siempre que viajo llevo esas cosas que necesito pero jamàs uso.
Amago con sentarme cerca de ella para charlar un rato pero ya està mirando por la ventanilla y saca una minialmohada, reclina el asiento y cierra los ojos.
Hace mucho friò y las rutas estàn cortadas por que la gente del campo està enojada con la presidenta. Espero llegar pronto a Buenos Aires y que la ciudad me reciba no tan violentamante como las ultimas veces que cruzè la Gral. Paz.